Mireia V de Tarragona

La atleta Mireia Sosa logro su quinto título en la Mitja de Tarragona. En hombres, el riojano Camilo Santiago remontó y en un ajustado duelo le arrebató el triunfo a Btaimi, récordman.

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El alpinista tarraconense Òscar Cadiach reparte tazas de chocolate a los atletas para reponer fuerzas, cuando llega Mireia Sosa, se saludan y se hacen una foto. Emblemas del deporte provincial, la protagonista ahora es ella, que otra vez, y van cinco, ha sumado su nombre al palmarés de la Mitja Marató, su prueba ideal, la de casa, la de su Tarragona invernal pero de mañana y sol espléndidos, apetecible para trotar como lo hicieron los más de 2.800 valientes que se lanzaron al asfalto.

Y, de nuevo, las mismas rutinas. Como es habitual, Mireia (1:23:52) cruza la meta con su hija, Blau, que si otros años entró en brazos, esta vez lo hizo caminando; a fuerza de las victorias de la récordwoman de su madre se puede ver cómo crece la niña. Mireia, pentacampeona, la mujer con más triunfos tras 24 ediciones de la carrera, se impuso sin rival, acompañada en algunos kilómetros por su marido, como aliento, imprimiendo su hegemonía sobre el resto, ya desde los primeros metros de la Avinguda Vidal i Barraquer, la salida de la cita atlética por excelencia en la capital. El contrapunto, como debutante en los honores, fue del riojano Camilo Santiago (paró el crono en 1:07:15), un «atleta de barrio que sueña con luchar con los mejores», como se presenta en twitter, que venció tras un duelo titánico con Otmane Btaimi, vigente ganador y tricampeón.

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Un mano a mano imperial

En ese cuadro masculino habitó la emoción y la intriga, tanto que el desenlace de ese mano a mano imperial se resolvió a un kilómetro de meta. Después del faro y de ese Moll de Llevant que se eterniza, en el giro hacia el Moll de Costa Camilo Santiago dio el arreón final y llegó a sacar más de 20 segundos a Btaimi (1:07:36), que sólo cuatro kilómetros antes le llevaba la delantera.

La película, sin embargo, había comenzado en la salida desde Vidal i Barraquer, bastante más amplia que la de Torres Jordi, el punto de partida hasta el año pasado. Allí se congregó un público numeroso y entusiasta, fiel reflejo de esta prueba que siempre logra conjuntar su lado competitivo (además de inaugurar el ciclo de Half Marathon Series provincial es una piedra de toque habitual del Campeonato de España) y su vertiente más popular: aquí se consuman las gestas enormes y anónimas de miles de ciudadanos enganchados al ‘running’ que llevan meses preparando la cita con el reto de rebajar unos segundos o, simplemente, acabar.

El paisaje de corredores suele ser variopinto: dos tipos con la camiseta del Betis, un hombre ondeando una estelada, alguien que filma su carrera con cámara vía palo de ‘selfie’, una mujer llevando en cochecito a su crío, un señor que luce camiseta con el mensaje de ‘Núria, m’esforço per tu’ y el tenaz Antonio Montes, runner tarraconense que corre pruebas empujando la silla de su hijo Álex, con parálisis cerebral. Por correr, corrió hasta el concejal de deportes, Javier Villamayor, que después de completar los 10 kilómetros se fue a duchar y a entregar premios en el podio. 1.548 corredores acabaron la Mitja y 809 la carrera de 10 kilómetros.

Más allá de todo ese color, paisanaje de una matinal atlética flamante, los favoritos mandaron desde el arranque, en un grupeto de diez sobre el kilómetro 2, enfilando Ramón y Cajal tras dejar atrás el Parc Central. Entre ellos figuraba Otmane Btaimi, el marroquí que ya había ganado tres veces, una de ellas con el récord histórico de esta Mitja (1:04:22). A esas alturas, Mireia Sosa ya había puesto tierra de por medio y demostraba que, si está bien físicamente, es imbatible. En el kilómetro 10, por la Rambla Nova, la tarraconense ya aventajaba en más de un minuto a Pilar Rus (Borges Trail), segunda clasificada. En hombres, ya se había efectuado la principal criba: Camilo Santiago (Runnerworld Tarragona) y Otmane Btaimi (Bikila) pasaban los 10 kilómetros al mismo tiempo, mientras el resto de la cabeza se iba descolgando. En la distancia corta, los 10 K, el más rápido fue el barcelonés Jaume Leiva (31:18), campeón de España de media maratón en 2012, que se impuso en su particular pugna al ilerdense Iván Espílez (31:41). Nnaseer Oukhelfeen completó el cajón (31:51). En féminas el triunfo recaló en Anna Riu (CA Cambrils) (40:58), que superó en la línea de meta a Noemí Harza (41:23) y a Patricia Amador (41:33).

A partir de ahí, lo más vibrante germinó en el duelo masculino de cabeza, un ‘pique’ ajustadísimo lleno de alternativas. En el control de los 14 kilómetros, en el paseo marítimo del Miracle, Btaimi pasaba primero, aunque Santiago marcaba el mismo tiempo. José Vieito, Ricard Pastó o Juan Miguel Moreno rodaban a más de dos minutos. En el kilómetro 16, antes de entrar en el espigón, un despiste en el recorrido estuvo a punto de costarle la carrera a Camilo Santiago. Otmane Btaimi lo aprovechó para abrir brecha, justo cuando llegaba el tramo crítico, esa escollera extenuante que desfonda a tantos, donde suele azotar el viento, un muelle que es el último escollo psicólogico que ahonda en la soledad del atleta junto a un Mediterráneo en calma. En el kilómetro 17, previo al giro para desandar ese Passeig de l’Escullera, el marroquí superaba al riojano en nueve segundos. Ya todo estaba escrito en mujeres: Mireia Sosa disponía de una renta holgada de más de dos minutos frente a Sílvia Ferrer, segunda y compañera de equipo en el Runners Tarragona.

Después de ese hundimiento momentáneo, Camilo Santiago revivió. El ‘runner’ de La Rioja, ganador en enero de los 10 kilómetros de la Marató Costa Daurada, remontó hasta que, sobre el kilómetro 20, en los tinglados del Port, dio caza a Btaimi. Ahí se reeditó la lucha. Santiago echó el resto ante un rival que no aguantó y que cedió el cetro al debutante, que ahora tiene como objetivo el Campeonato de España. José Vieito (Atletismo Sar) completó el podio, con una marca de 1:07:36.

Mireia completó su quinteto de títulos con dos minutos de colchón sobre Sílvia Ferrer. Pilar Rus fue tercera, custodiando a Sosa, con su quíntuple corona. La jugadora de básquet, la chica que lloraba en la infernal Course-Navette cuando preparaba el acceso a INEF, la mujer que horas antes de dar a luz aún hacía elípticas en el gimnasio y que corrió hasta el sexto mes de embarazo, regresó a lo más alto. Ahora espera la Marató Costa Daurada. Allí buscará su tercer título como campeona de Catalunya en maratón.

Noticia del Diari de Tarragona.

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